CABALGAR EL TIGRE por Julius Evola GASTOS DE ENVIO GRATIS



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    CABALGAR EL TIGRE por Julius Evola Colección El Laberinto 267 paginas. Cabalgar el tigre no es una pirueta intelectual surgida de una imaginación genial, es el resultado de toda una vida. Un libro de madurez que culmina un estilo de vida regido por el pensamiento tradicional». En este texto se pretende responder a una pregunta capital para todos aquellos que no se consideren identificados con la realidad que les rodea y se sienten ciudadanos de otra realidad, de otro mundo, del universo tradicional: ¿Cómo soportar las desinte­graciones de la sociedad que les rodea? ¿Cómo utilizar esta crisis irreversible del mundo moderno en beneficio propio, siguiendo la máxima tradicional de convertir «el veneno en remedio»? La «muerte de dios», la «beat generation», el existencialismo, la música rock, las drogas, las corrientes seudo-espiritualistas, la disolución en el dominio del conocimiento, la sexualidad, la crisis de los valores de la burguesía y, finalmente, una meditación sobre el derecho a disponer de la propia vida, suponen un enfrentamiento con la realidad de un mundo que muere, ante el cual el «hombre tradicional» adopta la misma actitud que el protagonista del cuadro de Anton Dürer, El caballero, la muerte y el diablo, a saber: La impasibilidad.

    «Examinemos como se aplica el principio consistente en cabalgar al tigre. Puede significar que cuando un ciclo de civilización toca a su fin, es difícil obtener un resultado positivo resis­tiendo, oponiéndose directamente a las fuerzas en movimiento. La corriente es demasiado fuerte y uno sería arrastrado por ella. Lo esencial es no dejarse impresionar por el todopoder y el triunfo aparente de las fuerzas de la     época.
    Privadas de lazo con todo principio superior, estas fuerzas tienen, en realidad, un campo de acción limitado.

    Es preciso, pues no dejarse hipnotizar sobre el presente ni sobre lo que nos rodea, sino contemplar también las condiciones susceptibles de aparecer más tarde. La regla a seguir puede entonces consistir en dejar libre curso a las fuerzas y a los procesos de la época, pero permaneciendo firmes y dispuestos a intervenir cuando el tigre que no puede abalanzarse sobre quien lo cabalga, estará fatigado de correr... Se abandona la acción directa, y uno se retira sobre posiciones más interiores»