Antiguo abanico de finales del s. XIX. Traído de Filipinas. Hecho a mano en madera de sándalo esmeradamente tallada. El papel también pintado a mano u con las caras de los personajes hechas en hueso o marfil y los trajes en seda. Tiene la particularidad de la falta de simetría. Buen estado de conservación al estar enmarcado. Medidas aproximadas con abaniquera: 75 x 45