Las imágenes muestran la vestimenta tradicional de los pastores de las Landas de Gascuña, en el suroeste de Francia, una región que hasta el siglo XIX estaba formada por grandes extensiones de brezales húmedos y marismas. En ese paisaje abierto, ventoso y lluvioso, los hombres desarrollaron una indumentaria muy característica adaptada a su forma de vida. Entre las prendas más representativas estaba una capa gruesa de lana, amplia y envolvente, que les protegía del frío, del viento atlántico y de la lluvia mientras pasaban largas horas vigilando sus rebaños. Estas capas se confeccionaban con lana basta de oveja local, muchas veces sin teñir. La lana conservaba parte de su lanolina, lo que le daba cierta capacidad para repeler el agua y mantener el calor incluso con humedad.
La capa solía incorporar una capucha, útil para cubrir cabeza y cuello frente al mal tiempo, pero uno de sus rasgos más distintivos era el diseño del borde superior y de la espalda: presentaba una serie de picos o lengüetas triangulares muy marcadas, que colgaban sobre los hombros y la parte posterior de la prenda. En ilustraciones etnográficas del siglo XVIII y XIX se puede ver claramente este perfil dentado de la capa, que con el tiempo se convirtió en un rasgo casi emblemático del atuendo de la región.
Estas capas se llevaban junto con otro elemento inseparable del paisaje humano de las Landas: los zancos, que permitían a los pastores desplazarse con facilidad por terrenos blandos y húmedos y observar los rebaños desde mayor altura. Todo este modo de vida desapareció en gran medida tras la Ley de forestación de las Landas de 1857, que transformó el territorio mediante grandes plantaciones de pino marítimo y el drenaje de las zonas pantanosas. Con ese cambio también se abandonaron los zancos y la indumentaria tradicional, quedando estas capas de lana con capucha y picos como un testimonio visual muy evocador de la cultura pastoral histórica de las Landas.
En las fotos se puede ver una de estas capas que han llegado a la actualidad, que mide 133 cm de alto. Broche metálico.