Entretenido, no cabe duda, la elaboración de este cestillo de rafia, sisal o cáñamo fino, pues conlleva un tiempo de trabajo no remunerable hoy en día. Considerado como un producto local de impòrtancia econónomica, regulado incluso por leyes ancestrales que procuraban la protección de esta hierba en los campos de España, ha sido tradicionalmente, hasta hace bien poco, una economía sustancial para las familias que de una u otra manera vivían a expensas de este producto natural, al que hoy día no le dejan cabida en la era del plástico o, más bien dicho, de la química ; que nos introducen cotidianamente en los hogares casi sin darnos cuenta.