Un gran cargamento de oro cae en manos de la banda de Oaks que, pese haber sido ayudada por Barney y un grupo de mexicanos, decide no compartirlo. Oaks hace un fusilamiento en grupo pero Barney sobrevive gracias a una bolsa de oro que llevaba en su bolsillo que le detiene la bala. Barney, gracias a la ayuda de dos indios, consigue recuperarse y decide fabricar con el oro que le salvó la vida unas balas para liquidar a la banda que le traicionó. Lo que Barney no sabe es que la banda de Oaks ha ido a parar a un pueblo de lunáticos.