Quentin, un tonto que vuelve loco a todo el mundo con su parloteo incesante, es detenido después de un atraco y comparte celda con Ruby, un duro ladrón que se niega a hablar con nadie. Antes de que le detuvieran, Ruby consiguió esconder una enorme cantidad de dinero robado que él a su vez robó a Vogel, un peligroso criminal que mató a Sandra, la amante de Ruby