Una banda de traficantes de droga está a punto de hacer el gran negocio de su vida gracias a una gran partida de heroína distribuida por las calles de Phoenix. La policía consigue desbaratar la operación, aunque con consecuencias imprevisibles para tres de sus agentes: el veterano capitán Bill Preston (MARTIN SHEEN), un hombre absorvido por su trabajo que ha dejado de lado su vida privada; su hijo Jake (CHARLES SHEEN), que lleva el mismo camino que su padre; y su amigo Paul De Lucca (MARK DACASCOS).