Bruce Wayne vuelve a ponerse la capa en esta épica conclusión de la trilogía más oscura del Caballero de la Noche, donde los límites entre héroe y leyenda se difuminan para siempre. Frank Miller lleva a Batman al extremo en un relato brutal, visceral y lleno de resonancias políticas que no deja indiferente a nadie. Una obra imprescindible para quienes ya saben que Gotham nunca fue un lugar para los débiles.