Andy Diggle toma las riendas de John Constantine en una de las etapas más oscuras y viscerales de Hellblazer, llevando al mago callejero por tramas de horror urbano, conspiración y magia negra que no perdonan. Un arco narrativo que exprime al máximo la esencia del personaje: sarcástico, vulnerable y siempre al borde del abismo. Imprescindible para quienes quieran descubrir por qué Constantine sigue siendo el antihéroe más fascinante del cómic adulto.