Mimi tiene una habilidad muy especial: puede ver fantasmas, y ellos siempre tienen una historia que contar. Entre susurros, sombras y sorpresas inesperadas, cada relato mezcla el misterio con una ternura que hace que el miedo se convierta en curiosidad. Un libro perfecto para quienes disfrutan estremecerse un poquito antes de apagar la luz.