Riiko sigue descubriendo lo que significa tener a su lado a Night, el novio robótico perfecto diseñado solo para ella, mientras sus sentimientos se complican de maneras que no esperaba. El triángulo entre la inocencia de Riiko, la devoción absoluta de Night y la presencia de Soshi pone a prueba qué es real en el amor. El segundo volumen intensifica la emoción y deja al lector con ganas de llegar al desenlace.