Perfect World regresa con su octavo volumen para continuar una historia que no deja indiferente a nadie: la del amor entre Tsugumi y Itsuki, dos personas que se reencuentran años después y deben enfrentarse juntas a los retos que implica la discapacidad física en una relación de pareja. Con una sensibilidad poco habitual en el manga romántico, la serie sigue explorando sin edulcorar lo que significa amar de verdad, con sus miedos, sus barreras y sus momentos de luz. Un volumen indispensable para quienes ya han acompañado a estos personajes desde el principio.