El segundo volumen de la icónica serie de O'Neil y Cowan sigue a Vic Sage —el periodista sin rostro— adentrándose aún más en los bajos fondos de Hub City, donde la corrupción, la filosofía y la violencia se entrelazan sin piedad. Una obra que redefinió lo que podía ser un cómic de superhéroes: cruda, adulta e intelectualmente exigente. Imprescindible para quienes buscan algo más que capas y poderes.