Cuando cae la noche y las luces se apagan, empiezan los relatos que no deberían leerse a solas. Esta primera entrega de historias terroríficas reúne cuentos pensados para helar la sangre y disparar la imaginación a partes iguales. Perfecta para quienes disfrutan del escalofrío controlado y quieren descubrir que el miedo también puede ser adictivo.