La saga de los muertos vivientes continúa su descenso implacable en este duodécimo volumen de dieciséis, donde los supervivientes comprueban que el verdadero peligro no siempre llega con garras y dientes. Con una narrativa descarnada y sin concesiones, Robert Kirkman lleva al límite la resistencia humana en un mundo donde cada decisión puede ser la última. Una entrega imprescindible para quienes siguen esta obra cumbre del cómic de terror y drama postapocalíptico.