En un estuche clásico de cuero para llevar de viaje, que cuenta con un sistema interior de láminas de cuero separadoras para otras imágenes religiosas, esta escena maternal de la Vírgen implica algo más que un sentido religioso; todo un voto de sensatez a la eternidad que emana su entrañable observación. Mide 6 cm. de alto por 5 de ancho y 4 de profundidad.