La obra analiza desde una perspectiva teológica y profética la lucha cósmica entre el bien y el mal (Dios y Satanás) a lo largo de la historia humana. Comienza describiendo la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C., repasa la Reforma Protestante y concluye ofreciendo proyecciones proféticas sobre el fin del mundo y los eventos de la crisis final de la humanidad.