LA AÑORANZA ANHELADA El viento te llamaba con silbidos y mi pecho se te abría como hogar, mis ojos te buscaban sin cesar rememorando albores compartidos. Mi corazón aumenta sus latidos si orientas hacia el sol tu caminar, si en tu noche comienza a clarear alumbrando el buscar besos perdidos. Besos que se perdieron juntamente con abrazos preñados de añoranza, con suspiros volando hacia el poniente. Con impetus de amor adolescente, con anhelos regando la esperanza, con el ansia de amarte eternamente.