La treintañera más popular, tierna y divertida del cómic, en su estado más genuino y desinhibido. Este libro es un auténtico regalo para todos aquellos que buscamos un cómplice y testigo que nos acompañe en las alegrías y catástrofes cotidianas. Con una viñeta, Agustina Guerrero es capaz de plasmar la fragilidad y la chispa de un alma inconstante y sensible, la desesperación por un café que sentimos al despertarnos un lunes por la mañana, la inexplicable metamorfosis que sufrimos al conocer a nuestros futuros suegros o cómo enamorarnos puede convertir nuestra cabeza en una alocada pelota de golf que sale propulsada al espacio exterior.