En 'Agentes de Influencia', Mark Hollingsworth revela la historia secreta de una agencia de inteligencia fuera de control, que rinde cuentas a sí misma y busca subvertir la política occidental a una escala casi inconcebible. Desde los primeros días de la Guerra Fría, la KGB sedujo a parlamentarios y diplomáticos, se infiltró en los niveles más altos de la Administración Pública y plantó noticias falsas en periódicos de todo el mundo. Lo más inquietante es que nunca se detuvo. Putin es un hombre de la KGB de principio a fin. El periodista Mark Hollingworth revela cómo la desinformación, el kompromat y la vigilancia secreta siguen desempeñando papeles clave en la guerra de Rusia con Ucrania. Amenazar la democracia occidental es sorprendentemente fácil, pero podemos y debemos defenderla.