En Big Sky, Jackson Brodie se ha mudado a un tranquilo pueblo costero en North Yorkshire, acompañado ocasionalmente por su hijo adolescente Nathan y su envejecido labrador Dido. Aunque el entorno es pintoresco, algo oscuro se esconde tras las escenas. El trabajo actual de Jackson, recopilar pruebas de un marido infiel para su esposa, parece sencillo, pero un encuentro casual con un hombre desesperado en un acantilado lo lleva a una siniestra red y de vuelta al camino de alguien de su pasado. Viejos secretos y nuevas mentiras se cruzan en esta novela de crimen literario, a la vez aguda, divertida y dolorosamente triste, de una de las escritoras más deslumbrantes y sorprendentes de la actualidad.