En el segundo tomo de la serie Akarus, un tercer cadáver de mujer es descubierto en la ciudad de Akarus, señalando a Pyrho el Brûleur como el principal sospechoso. La inspectora Héléna, su antigua amante, se ve obligada a arrestarlo, pero Pyrho es liberado cuando se descubre un cuarto cuerpo mientras él está en prisión. Poco a poco, Pyrho comienza a descubrir una terrible verdad sobre su vecina Lysa y los asesinatos que asolan Akarus, una ciudad viva pero enferma.