El canario de Brunei es una novela infantil escrita por Daniel Nesquens e ilustrada por David Guirao, publicada por la editorial Edelvives en 2002. La historia sigue a César, un niño que, al despertar, descubre un canario en su ventana y decide quedárselo. Aunque sus padres no están de acuerdo, la madre teme que el pájaro sea portador de enfermedades y llama a los bomberos. Mientras tanto, el padre lee en el periódico que el hijo del emperador de Brunei ha perdido su canario favorito y ofrece una recompensa a quien lo devuelva. La familia cree que el canario que tienen es el perdido, pero al notar que su cola no es verde, el padre decide pintarla para que coincida con la descripción. Aunque la impostura es descubierta, la familia recibe una recompensa significativa. La obra destaca por su humor y situaciones absurdas, características que enriquecen la narrativa y la hacen atractiva para los jóvenes lectores. A través de esta historia, Nesquens invita a reflexionar sobre la honestidad y las consecuencias de las acciones, todo ello envuelto en un relato entretenido y lleno de sorpresas.