LA HERMANDAD BORMANN. El hombre de la cafetería Festival Hall, de Londres, dijo: -Nadie quiere creer que yo maté a Bormann. -¿Está usted seguro de que era él?. -Completamente seguro. Pasó junto a nosotros una camarera portadora de una bandeja de vasos tintineantes. -Las cosas no han cambiado mucho, ¿eh?- señaló él, con una mirada a la humeante jarra... . 386 pág. aprox.