// La viuda de Pedrell, junto con su abogado Viladecans, contrata a Pepe Carvalho para investigar las circunstancias de su muerte y descubrir qué hizo durante el año en que supuestamente estuvo de viaje. A medida que Carvalho profundiza en la investigación, descubre que Pedrell era un hombre obsesionado con Paul Gauguin y su deseo de encontrar una vida plena en los mares del Sur, un símbolo de un paraíso inalcanzable. La novela no solo desentraña el misterio del asesinato, sino que también ofrece una crítica profunda a la sociedad española de la Transición, reflejando los conflictos personales y colectivos de la época.)