Este libro explora la vida y obra de María Moliner, centrándose en sus contribuciones al estudio del aragonés y del catalán en Aragón. Analiza su impacto y legado en la lingüística y la cultura de la región, destacando su papel como una de las primeras estudiosas en estos campos. Una obra esencial para comprender la historia de la lingüística en Aragón y el papel de las mujeres en ella.