Este libro explora la vida y obra del influyente pintor suizo-alemán Paul Klee, considerado uno de los artistas más importantes del siglo XX. El libro analiza la variedad de sus formas de expresión artística, desde sus acuarelas tunecinas que capturan el paisaje y la luz del norte de África, hasta sus obras abstractas caracterizadas por figuras geométricas y elementos jeroglíficos. Estas pinturas, aunque aparentemente infantiles, tienen raíces en consideraciones teóricas y transmiten contenidos personales y políticos.