En la Berlín de 1934, con Hitler en el poder, Bernie Gunther, ex detective de la Omicidi, trabaja como policía privado en el Hotel Adlon. La investigación de dos muertes aparentemente no relacionadas lo lleva a descubrir una red de corrupción en la construcción de los sitios olímpicos, involucrando a altos funcionarios nazis y miembros de la mafia. A medida que la situación se vuelve peligrosa, Gunther se ve obligado a abandonar el caso, pero el misterio se resolverá veinte años después en Cuba, donde se refugia bajo un nombre falso tras huir de Alemania.