En 'The Walled Garden', Beth huyó tan pronto como pudo, construyendo una vida para sí misma en Londres. James, su hermano más obediente, se quedó en Dublín, criando una familia no lejos de su madre, Alice. Ahora Alice está muriendo y Beth ha regresado a la grandeza de su casa de la infancia para velar junto a su cama. Incapaz de hablar, la única forma en que Alice siente que puede cerrar la brecha de malentendidos entre Beth y ella es escribirle para buscar la reconciliación. Ambientada durante los últimos días de la vida de Alice, esta es también una novela extraordinariamente perspicaz sobre la infancia y el envejecimiento.