Estas bolsas, conocidas como "starter kits" o euromonederos, fueron distribuidas originalmente por los bancos y cajas de ahorros de toda España a partir del 15 de diciembre de 2001. Cada bolsa consta de 109 monedas variadas, con un valor total de 30,05 euros. El objetivo de esta campaña, coordinada por el Banco de España y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), era que los ciudadanos pudieran familiarizarse con el aspecto y peso de las nuevas monedas antes de que el euro entrara oficialmente en circulación el 1 de enero de 2002. Ésta bolsa es del kit para empresas y comercios, el precio era de 30,05 euros (equivalente a 5.000 pesetas). También existía una bolsa más pequeña para el público general que costaba 12,02 euros (2.000 pesetas).