Envuelta de 1855, enviada desde Toledo con destino a Madrid, portando un doble porte de 4 cuartos rojo. Esta pieza de prefilatelia conserva su autenticidad con la vivacidad del matasellos toledano nítidamente estampado, reflejando el tránsito postal de mediados del siglo XIX. El sello, que corresponde al reinado de Isabel II, mantiene un color vibrante, característica destacable para los coleccionistas de cartas postales históricas. La envuelta presenta signos de manejo propios de su antigüedad, como ligeras marcas en los bordes, pero sigue siendo un documento intacto y bien conservado que atestigua el sistema de correo de esta época.
Estas cartas son genuinos testimonios de la historia postal, destacando por su relevancia histórica y por la calidad de conservación de sus detalles. De especial interés es el registro del "doble porte", un recordatorio de las complejidades del sistema tarifario del correo español en aquellos años. Este tipo de piezas resulta imprescindible en toda colección de prefilatelia, aportando elegancia y contexto histórico al conjunto.