El valor de un objeto de colección, bien modesto, bien magno, está en la ilusión que nos produce: adquirirlo, poseerlo, mirarlo, soñarlo... ¿no es todo lo mismo? Así, respetando el valor del objeto no acepto ofertas, vendo o no vendo de dos formas: sabiendo el precio aproximado de algo y pidiéndolo, cuando quiero dejar ir algo; o poniendo una cantidad más alta, a sabiendas, para quien lo quiera.
Lotes en venta en antigüedades, arte, libros y coleccionismo
(6)