Tocadiscos de vinilo

14 de ene, 2020 por Ignacio del Valle

Los tocadiscos de vinilo vuelven a ser lo más

Los tocadiscos viven una tercera juventud gracias al despegue del disco de vinilo. Si quieres comprar un tocadiscos de aguja, volverás a disfrutar del sonido analógico.


Sacar el polvo a un viejo tocadiscos, o comprar uno, no es nada descabellado si tenemos en cuenta el auge de los vinilos. Herederos del fonógrafo inventado por Edison en 1877 y los gramófonos de La voz de su amo, los tocadiscos vuelven a estar de moda. En 'Colecciona Recuerdos' repasamos las joyas del picú.

Música al plato

Los puristas del sonido analógico recelan de algunos formatos digitales. La compresión de los archivos mp3 eliminan frecuencias no audibles para los humanos pero, según los iniciados en la capacidad auditiva perruna, gatuna y aviar, sí son perceptibles para seres ultrasensibles, razón por la que la experiencia de escuchar discos de vinilo regresa con más energía que nunca.

 

Mueble tocadiscos

 

El rito cooltureta de ponerse a escuchar música es un valor añadido: seleccionar el álbum de la discoteca, contemplar la portada, los diseños, las letras de las canciones, sacar el disco de la funda de plástico con delicadeza, sin dejar huellas en el negro reluciente y colocarlo sobre el plato. Cuando el brazo del tocadiscos, con su contrapeso, aterriza robot sobre los microsurcos que giran a 33, 45 o 78 revoluciones por minuto, el sonido de la electricidad estática, ese chisporroteo como de huevos fritos en la sartén, nos transporta a la memoria sinfónica de nuestra vida.

Los tocadiscos, antes de ponerse de moda, siempre han tenido una presencia muy sonora en todocoleccion con cerca de 2.800 lotes.

 

Tocadiscos Philips

 

Tocadiscos: el alma de la fiesta

Los equipos de música integrados con radio, giradiscos y altavoces de madera, muy cerquita del mueble bar imperando en el salón, eran emblemas de buena posición económica y social. En los años de fotografía en blanco y negro, los guateques en que la juventud baila y bebe ponche alcoholizado a escondidas. Los salones de baile improvisados con las lámparas a media luz y los primeros escarceos en las cosas del querer. Pasajes de la clase media de los años 70 con los primeros acordes de rock y nuestro Raphael o el Dúo Dinámico. O la versión del tocadiscos portátil, liberado de cables y moviendo el vinilo con la fuerza de las pilas más gordas en un picnic a tiro de pinar de sierra y morenaza, Vespa, comediscos y bocados de amor.

 

Tocadiscos al aire libre

 

Los equipos de alta fidelidad comenzaron a popularizarse en los años 70. Por la marca de referencia de su gira discos o “tocata” podemos calcular la edad y sofisticación de sus tiempos mozos:  Dual , Zenith, Grundig, Teac, Pickup, Pioneer, Aiwa, Sony, Vieta, RCA, Philips, Sanyo, Sharp, Pathé París, Könniger, Bettor, Iberia, Kennedy, Bang & Olufsen… 

Giradiscos y recuerdos de  Alta Fidelidad

La alta fidelidad, Hi-Fi, se populariza en España y llega a nuestras vidas con la democracia y la ley del divorcio de 1981. Por aquellos años 80 el equipo de música es imprescindible sino en la lista de boda, en el ajuar doméstico empapelado de letras de cambio. Los tocadiscos baratos se venden a plazos en las electrotiendas. Surgen las novedades como los platos de brazos tangenciales y las innovaciones de la tracción directa en vez de la correa dentada. Los diseños de los brazos, contrapesos, selectores de velocidad, multicarga, cápsulas y agujas y alfombrillas anti-estática.

Tocadiscos de aguja

Los equipos compactos permiten dar más vida al disco, se graba en la cinta casete de la pletina y el vinilo se preserva en la sagrada estantería. Con la llegada posterior de los CDS y los reproductores mp3, los tocadiscos regresan del altillo de nuestra memoria a la sala de estar con más fuerza que nunca. En todocoleccion encontrarás el plato de tus sueños o la aguja y la pieza de recambio para afinar tu colección de recuerdos musicales más sonoros.

 

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