Licor anís del mono

18 de dic, 2018 por Ignacio del Valle

Anís del mono, mucho más que un licor

La marca Anís del Mono tiene tanto recorrido como para generar coleccionismo. Conoce su historia y la de sus objetos antiguos que la mantienen presente.


Desde la Badalona modernista nos ha llegado una de las marcas más coleccionables que representan la obsesión regeneracionista del siglo XIX, la innovación empresarial y el toque humano que caracteriza a una gran historia, la del anís del mono.

La historia del Anís del Mono

El protagonista de esta relacrónica es la dulce generosidad con nombre propio: Vicente Bosch. Al creador del afamado anís le regalaron un mono ultramarino que fue alojado en la fábrica de los destilados. Un personaje que pronto llamó la atención de empleados y vecinos. No sabemos si el primate le daba al espiritoso licor, lo que sí está documentado es que las travesuras, cabriolas y ocurrencias del elemento tomaron forma y la planta industrial se comenzó a conocer por la fábrica de anís del mono.

 

Etiqueta de Anís del mono

 

Lejos de aplacar esa crisis de reputación con buen olfato y sentido comercial, el señor Bosch aprovechó el tirón popular para denominar así su producto: Anís del Mono. Pero haría falta otro regalo más: un perfume para su mujer. La muy imitada botella diamantada en la que se inspiró Vicente Bosch y halló en un establecimiento de la parisina plaza Vendôme. Una botella que ha alcanzado la categoría de instrumento musical en Castilla, León y Extremadura. La botella tañida con una cuchara o llave sirve de idiófono imprescindible para el acompañamiento de villancicos junto a la zambomba en las  cenas navideñas.

 

Botella de anís del mono

Un mono de etiqueta

El diseño de la muy coleccionable etiqueta de Anís del Mono también encierra sabrosas anécdotas. Tal vez la menos difundida es la errata tipográfica que se mantiene hasta hoy "destillación" en vez de destilación. Pero es el rostro del protagonista, un simio humanizado, el que encierra otro dilema intelectual. En pleno debate de cientifista y la escandalera de Charles Darwin con su teoría de la evolución y la selección natural, se especula que los ilustrados de Badalona, escépticos con estas tesis,  caricaturizaron al autor inglés sacándole un parecido barbudo a nuestro entrañable antropoide que lee un pergamino que reza “Es el mejor. La ciencia lo dijo y yo no miento". Todo un oportunismo publicitario que dotó de gran relevancia a la dulce marca.

 

Anís del mono de Vicente Bosch

 

Ramón Casas y el Anís del Mono

Y ellos se juntan. En 1897 los hermanos Boch convocan el primer concurso de carteles publicitarios de España al que acuden los más reputados artistas y cartelistas. El ganador fue Ramón Casas y Carbó con su “legendario mono y mona”.

 

Ramón Casas y anís del mono

 

Coleccionismo de Anís del Mono

En todocoleccion hay más de 1.000 lotes de objetos relacionados con el Anís del Mono. Etiquetas, botellas precintadas, artículos publicitarios, álbumes de fotos, litografías originales, chapas metálicas... No es para menos, la legendaria y muy imitada botella con relieve, aparece en una escena de la película El Padrino y en bodegones cubistas de Juan Gris. Pero sobre todo nuestro protagonista da calorcillo a nuestras navidades ofreciendo la dulzura y cortesía de buen anfitrión. Una copita de sentido de humor en las oficinas y hogares de toda España donde se coleccionan por Navidad tantos afectos y buenas intenciones.

 

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