Fotografía composición con botijos

19 de jul, 2021 por Ignacio del Valle

Botijos: ingeniería del arte y la tradición

Llámelo botijo, botija, bototo, piporro o búcaro, este objeto antiguo ha sobrevivido durante siglos como la forma más sencilla y ecológica de enfriar el agua en los días de calor.


Si nos remontamos a los inicios del botijo, tanto para cocinar o almacenar alimentos, la cerámica con la que se fabrica se conoce desde el Neolítico. En Mesopotamia por pura observación llegaron a la conclusión de que en los climas secos y cálidos, los envases de barro cocido ayudan a mantener más frescos los alimentos húmedos y líquidos.

 

Botijo alfarería catalana

 

Arcilla autóctona: el sabor de la tierra

Propio de las culturas del mediterráneo y en la península Ibérica en particular, el botijo de ingeniería celtibérica nos ha acompañado toda la vida antes de la llegada de las fresqueras y neveras eléctricas. En Castilla, Aragón, Extremadura y La Mancha, en Levante, Murcia y Andalucía, los botijos interpretan las más diversas formas y colores de la alfarería propia de la arcilla y horneado de cada comarca. De barro cocido a esmaltado, las formas e imaginación artesana nos ha deparado un catálogo lleno de creatividad y en ocasiones escasa funcionalidad con más de dos bocas decorativas.

Atrás quedaron los artesanos de alpargata, boina y pantalón de pana que pregonaban en los miércoles de mercado de Plaza Mayor y también de puerta a puerta por el vecindario con el muestrario expuesto en el lomo del burro. Puente del Arzobispo, Talavera, Manises, Arcahueja, Botijo fino...   

 

Botijo de Triana

 

¿Más simple o ecológico que el mecanismo de un botijo?

La ciencia ha dado respuesta con un modelo matemático que explica el ingenioso sistema de refrigeración ecológico. Los botijos al sol pueden llegar a enfriar el agua del interior hasta con 15ºC de diferencia respecto a la temperatura exterior. La arcilla cocida al ser un material poroso permite que el agua contenida en su interior se evapore, en palabras llanas que el botijo sude. Este intercambio de energía como en los aparatos refrigeradores es lo que permite enfriar su contenido.

Por eso para que tu botijo enfríe hay que dejarlo al sol y no a la sombra que es lo que te pide el sentido común. Cosas de la ciencia. Lo de "más simple que el mecanismo de un botijo", que se lo digan a su fórmula matemática española

 

Fórmula del botijo

 

Sabor a anís

Como sucede con las botas de vino, en sus primeros usos el agua tiene un gusto mejorable. Por eso hay que curarlos. Para ello se aconseja llenar el botijo y dejar reposar durante un mínimo de 12 horas. se repite el proceso 2 veces más. Tal vez el método más sencillo y popular para estrenar un botijo es con un chorreoncito de anís, llenarlo de agua y dejarlo reposar 3 días.

 

Botijo de cristal soplado

 

Como objetos decorativos y decoración se fabrican en los más diversos materiales como cobre y cristal, pero el botijo canónico es de barro cocido. Su mantenimiento es sencillo. Para su uso cotidiano y consumo de agua potable hay que enjuagarlos con unas gotas de lejía periódicamente. Así se desinfecta el interior por eso de que las superficies húmedas tienden a la proliferación de hongos y moho.

El botijo en el arte

En la fotografía, en acuarelas y escenas costumbristas, el botijo es imprescindible para retratar la España cañí. De Sorolla a Picasso o Dalí y también en el humor cotidiano de las viñetas de Forges y Antonio Mingote. Siempre nos despierta una sonrisa gorda como un botijo que menciona la expresión popular.

 

Fotografía de botijos en La Legión

 

Botijos para el mundo

Con más de 4.000 búsquedas en lo que va de 2021, los botijos de todocoleccion interesan en Barcelona, Murcia y Madrid, por comunidades autónomas sobre todo en Cataluña, Murcia y Andalucía. En España el coleccionismo de botijos está muy arraigado y es protagonista de exposiciones y museos. Una curiosidad que gana adeptos y un porrón de sorpresas también en Finlandia, Alemania, Francia, Suecia y Estados Unidos. Como en Andalucía, en Hispanoamérica al botijo se le dice “Búcaro” y es un viejo conocido a lo largo de las autopistas de entonces o “Camino Real”.

 

Colección de botijos

 

En todocoleccion puedes refrescar la mirada y tu colección con más 5.500 botijos con los más variados diseños y tamaños, a medida de tus recuerdos veraniegos.

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